Un número necesita una definición

Si un equipo dice que terminó veinte proyectos, preguntá qué significa terminado: ¿construido, revisado, entregado o aceptado? Sin esa definición, comparar semanas puede mezclar resultados distintos.

Anotá qué se cuenta, de dónde sale y quién comprueba el registro. Elegí un indicador principal asociado a una entrega y medidas complementarias que permitan entender su calidad y su costo operativo.

Un porcentaje necesita su denominador

Doce ventas pueden ser más que ocho y representar una conversión menor si las oportunidades se triplicaron. Mirar solo el total puede esconder una dificultad; mirar solo la tasa puede ocultar el crecimiento de volumen.

Compará cohortes y períodos equivalentes. Si todavía hay oportunidades abiertas, explicá la ventana de seguimiento. No presentes datos incompletos como una tasa final.

Cerrá la revisión con una prueba

Cuando un indicador cambia, distinguí lo observado de tu explicación. Revisá una muestra, contrastá hipótesis y elegí una acción acotada con responsable y fecha.

En la revisión siguiente observá si la acción se aplicó y qué ocurrió. Conservá también lo que no salió como esperabas: esa información ayuda a ajustar el proceso.